Cómo saber si necesito aumentar la seguridad de mi casa.

Cómo saber si necesito aumentar la seguridad de mi casa.

Como ya hemos dicho en alguna otra ocasión, una cosa es sentirse seguro y otra es estar realmente seguro. Este salto entre la apreciación de seguridad subjetiva y la valoración objetiva necesita ser cuantificado. Para ello aconsejamos siempre consultar con un especialista, pero vamos a dar algunas pautas que puedan orientarnos sobre nuestra situación objetiva actual.

Empezando por lo más obvio, podríamos realizar la siguiente afirmación sin miedo aequivocarnos: “ Si mi puerta tiene más de 10 años, necesito mejorar la seguridad”

En este período de tiempo los cambios han sido críticos, tanto en la evolución de las técnicas de robo, como en la respuesta de ciertas marcas en materia de seguridad doméstica. Las puertas con una antigüedad mayor de 10 años no están preparadas para soportar los ataques actuales.

ENTONCES, ¿SI NUESTRA PUERTA TIENE MENOS DE 10 AÑOS ES SEGURA?

Desgraciadamente, solo en contadas ocasiones podríamos afirmarlo. A pesar de haber llegado al mercado puertas de nueva generación que integran las 3 capas fundamentales: Resistencia+Detección+Control, la inmensa mayoría de las que se han instalado en nuestro país no las tienen ya que son de tecnología antigua (blindadas en su mayoría) y aún teniendo una buena apariencia (sensación de seguridad) no ofrecen
tiempos de resistencia superiores a los 3 minutos.

¿QUIERE DECIR ESTO QUE LA MAYORÍA DE NUESTROS HOGARES ESTÁN DESPROTEGIDOS?

En la valoración de la protección de los hogares influyen múltiples variables, como la ocupación, la vigilancia natural que proporciona nuestro entorno, etc. Se trata de unas variables NO TÉCNICAS que cobran una importancia vital, precisamente porque a NIVEL TÉCNICO nuestras puertas, en general, no cumplen con los mínimos
aconsejables.

Por eso es importante dedicar unos minutos a informarnos sobre el estado de nuestra puerta como elemento fundamental de la seguridad de nuestra casa. Basta con sacar unas fotos con el móvil y acudir a un especialista para que nos aconseje sobre las posibles mejoras que nuestra puerta puede admitir sin necesidad de cambiarla.