Cerraduras, Escudos y Cilindros

Cerraduras, Escudos y Cilindros

Estos son los 3 componentes del sistema de cierre de cualquier puerta. Usted puede mejorar la seguridad de su puerta reemplazando uno o varios de estos elementos.

La cerradura es el componente que se encarga de anclar la puerta al marco. Una correcta distribución de los bulones, que han de ser macizos y con parte de su longitud insertada siempre en la puerta, garantiza un correcto anclaje. Si además contamos con dispositivos de refuerzo como un sistema anti-hundimiento de bulones o de bloqueo ante extracción de cilindro, conseguiremos un alto grado de protección.

El cilindro es el componente más técnico de los tres y su función es vital: selecciona el acceso a la cerradura permitiendo el accionamiento solo a las llaves correctas. Es uno de los elementos más atacados tanto mediante ataques de habilidad (ganzúas, bumping, etc.) como de fuerza (taladro, extractor, etc.) por lo que no podemos pretender que soporte estos últimos sin su complemento natural: el escudo. Un aspecto muy importante a tener en cuenta en el cilindro es la llave: se trata de elemento “clave” que actúa sobre todos los componentes. Su custodia es fundamental y una parte importante de esta custodia es el protocolo de copia. Si una llave no tiene protocolo de copia o tiene un protocolo débil, la cadena de custodia queda rota y todo el conjunto se ve comprometido.

El escudo es el componente más externo y, por lo tanto, más expuesto y su misión es puramente de resistencia física: proteger al cilindro. Para ello debe estar construido con materiales y técnicas especializadas en retrasar al máximo el efecto de brocas, fresas, coronas y apalancamientos, para lo cual una correcta instalación puede suponer la diferencia entre el éxito y el fracaso en su cometido. Existen variantes anti-vandalismo, anti-okupa y con incorporación de electrónica de detección anticipada del robo, que desarrollamos en otro apartado*.

El escudo anti-vandalismo** implementa un cierre magnético que ciega el orificio de entrada de la llave impidiendo la introducción en el cilindro de pequeños objetos destinados al sabotaje como palillos o silicona. Va dotado con llaves magnéticas codificadas que permiten bloquear/desbloquear la entrada de la llave, aportando a su vez una función de control sobre el acceso.

El escudo anti-okupa** también implementa un cierre magnético que ciega y, además, abraza el cilindro tanto por el exterior como por el interior de la puerta impidiendo que el okupa reemplace nuestro cilindro por otro para su uso.